El planificador de Autolay tras leer un modelo de edificio: cada estancia de una planta con su superficie junto al plano
Modelo del edificio

Mediciones de suelo directamente desde tu Building Information Model (BIM)

Si tu proyecto ya existe como archivo IFC, no deberías tener que redibujar cada estancia a mano solo para conseguir una lista de materiales. Autolay lee los contornos de las estancias directamente del modelo del edificio.

Del modelo a la lista de piezas en menos de un minuto

Toda la ventana del planificador de principio a fin: abrir el modelo de demostración, elegir la planta, tomar las habitaciones de la lista y obtener lamas, paquetes y desperdicio.

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Cómo funcionan las mediciones desde el modelo del edificio

Un archivo IFC ya contiene entidades IfcSpace e IfcWall con la geometría real de las estancias que modeló el arquitecto. En lugar de redibujar a mano un plano impreso —lento y propenso a errores de medición—, el visor de Autolay carga el archivo .ifc en el propio navegador, te deja seleccionar las estancias que quieres solar (contornos IfcSpace) y entrega esos contornos exactos al mismo motor de replanteo que se usa con estancias dibujadas a mano.

  1. El paso de recorte: el edificio de oficinas de demostración visto desde arriba dentro del marco azul, con flechas para moverlo hacia arriba o abajo.
    Paso 1

    Elige la planta

    Desliza el marco de recorte hasta la planta que vas a solar. La superficie del suelo se detecta en la geometría y se resalta, así que un modelo sin habitaciones nombradas también funciona.

  2. El paso del contorno: a la izquierda la lista de las 64 habitaciones, en el modelo la habitación «Open Workspace 2» de la planta superior resaltada en verde.
    Paso 2

    Toma las habitaciones de la lista

    Cada habitación nombrada en el modelo aparece en una lista con su superficie. Señala una y se ilumina en el modelo; un clic toma su contorno, nada que trazar.

  3. El paso del resultado: el open workspace colocado con lamas de roble, 5,4 por 20,9 metros, y el panel con el coste total, 478 piezas y un 2,6 % de desperdicio.
    Paso 3

    Obtén lamas, paquetes y desperdicio

    Elige el pavimento y el patrón; el planificador coloca la habitación lama a lama y te dice el número exacto de piezas, el desperdicio y un precio orientativo, con un plano para descargar.

Qué contiene nuestro archivo IFC de demostración

  • 64 estancias en 3 plantas —sótano, planta baja y planta primera—, cada una con su superficie neta
  • 2.842 m² de superficie neta en total, con estancias de 4 m² a 384 m²
  • 178 muros, 64 puertas y 47 ventanas alrededor de esas estancias: geometría que las mediciones descartan automáticamente

Todas las cifras salen del propio archivo de demostración: una exportación IFC4 de un programa de modelado de edificios muy extendido (versión 2019), 9 MB. El botón de demostración de arriba y de abajo de esta página carga exactamente ese archivo; compruébalo tú mismo.

Mediciones desde modelos IFC: preguntas frecuentes

¿Puedo subir un modelo IFC del edificio, y qué planta se mide?
Sí. Arrastra tu archivo .ifc al visor de Autolay en el navegador: lee los contornos de las estancias directamente de la geometría IfcSpace. Las plantas se detectan automáticamente; desliza la caja de recorte hasta la que quieras y selecciona las estancias a solar.
¿Qué obtengo a cambio: número real de piezas o solo una superficie?
Obtienes una medición completa: el número exacto de piezas, la cantidad de paquetes y el porcentaje de desperdicio de las estancias seleccionadas. Son las mismas cifras que aparecen en el presupuesto y el PDF, generadas por el mismo motor de replanteo que se usa con estancias dibujadas a mano.
¿Necesito un software de diseño, o funciona en el navegador?
No hace falta instalar ningún software de diseño. El visor integrado carga tu archivo .ifc en el propio navegador y el planificador es gratuito, útil en cuanto tu proyecto pasa del boceto y ya vive en tu programa de modelado o en IFC puro.
¿Qué versiones y exportaciones de IFC funcionan?
Se cargan tanto IFC2x3 como IFC4, que es lo que exportan por defecto los programas de modelado habituales. Usa una exportación de coordination view con las estancias o espacios incluidos y las cantidades base activadas: eso da los contornos más limpios. Una exportación design transfer o reference view también sirve, porque la detección de suelos lee la propia geometría; en ese caso las estancias se seleccionan por sus superficies y no por su nombre.
Mi modelo no tiene estancias modeladas. ¿Puedo medir igualmente?
Sí. Autolay recorre la geometría, se queda con las superficies orientadas hacia arriba y las agrupa por cota en plantas, así que un modelo exportado sin entidades IfcSpace sigue dando un suelo. Pierdes los nombres de estancia y las superficies del arquitecto, y seleccionas a mano las superficies que se van a revestir: más lento que pulsar estancias con nombre, pero mucho más rápido que redibujar un plano en papel.
¿Se sube mi modelo a un servidor?
No. El visor interpreta el archivo .ifc en tu propio navegador, así que el modelo no se envía a ningún sitio para leerlo. Eso importa en todo lo que está sujeto a un acuerdo de confidencialidad, que es la norma en obra comercial: puedes medir el modelo de un cliente sin que el archivo salga del equipo en el que ya está.
La superficie que da Autolay no coincide con mi tabla de estancias. ¿Por qué?
Porque responden a preguntas distintas. Una tabla de estancias da el espacio modelado, medido según una regla fijada a una altura fijada. Una medición de pavimento da la superficie que se reviste de verdad: pasa por debajo de los umbrales, se detiene en los zócalos de los muebles y luego se replantea pieza a pieza con junta perimetral. Unos pocos puntos porcentuales de diferencia son normales; un veinte por ciento significa que hay que revisar la selección.
El modelo ha cambiado. ¿Tengo que rehacer la medición?
Carga la nueva revisión y vuelve a calcular: es un minuto de trabajo y es justo la razón de tener una medición ligada al modelo. Lo que no conviene es retocar a mano las cantidades antiguas: un tabique desplazado cambia los cortes del perímetro mucho más que la superficie, así que el porcentaje de desperdicio de la revisión anterior ya no vale aunque los metros cuadrados apenas se muevan.

En profundidad: la medición a partir de modelos de edificio

Para proyectistas y mediciones: qué debe contener una exportación, los fallos de modelo que cuestan una tarde, por qué la superficie modelada no es la superficie colocada y cómo pasar de la medición al pedido. Abre un capítulo para leerlo.

  1. Qué debe contener un archivo IFC para poder medirlo
  2. Los cinco fallos de modelo que le cuestan una tarde a la medición
  3. Superficie modelada y superficie colocada no son la misma cifra
  4. Plantas, niveles y la caja de recorte
  5. De la medición a la licitación: redondeos, revisiones y qué pedir
  6. Donde acaba el modelo y empieza el edificio

Qué debe contener un archivo IFC para poder medirlo

No todas las exportaciones IFC valen lo mismo, y la diferencia se decide en el cuadro de diálogo de exportación, no en el modelo. El mejor caso es una exportación de coordination view que incluya estancias o espacios y con las cantidades base activadas: el archivo lleva entonces entidades IfcSpace con los contornos y las superficies del arquitecto, y las estancias se eligen por su nombre. Es la medición más rápida que existe: seleccionas las estancias que llevan pavimento y los contornos ya están ahí.

El caso habitual es menos ordenado. A veces las estancias no están modeladas, las cantidades base suelen estar desactivadas y un modelo exportado para coordinación de estructura no contiene ningún espacio. Autolay lo resuelve trabajando sobre la geometría: conserva las superficies orientadas hacia arriba, descarta techos e intradós de losas y agrupa el resto por cota en plantas. Pierdes los nombres, no la medición.

Dos apuntes prácticos. Primero, exporta solo las disciplinas necesarias: un modelo de arquitectura con todas las instalaciones pesa varias veces más y tarda otro tanto en cargar sin aportar nada a una medición de pavimento. Segundo, si el modelo se montó sobre coordenadas topográficas, exporta con origen local siempre que puedas: los modelos situados a decenas de kilómetros del origen son una fuente conocida de artefactos de precisión en cualquier visor IFC, no solo en este.

  • Se cargan IFC2x3 e IFC4; la coordination view con espacios y cantidades base da el resultado más limpio.
  • Que no haya espacios no bloquea nada: los suelos se extraen de la geometría y seleccionas superficies en lugar de nombres.
  • Exporta solo arquitectura cuando puedas; instalaciones y estructura añaden tamaño y tiempo de carga sin añadir superficie.
  • Prefiere un origen local a coordenadas topográficas lejanas y comprueba tras la carga que las cotas de planta son razonables.

Los cinco fallos de modelo que le cuestan una tarde a la medición

Las unidades van primero porque tumban todo lo demás. Un IFC escrito en milímetros y leído en metros da un edificio mil veces más grande, y el síntoma no es un mensaje de error sino un modelo que parece vacío, porque la cámara ha quedado dentro de un muro. La comprobación lleva cinco segundos: al cargar, mira una altura de planta. Si pone 2,7 el archivo está sano; si pone 2700 o 0,0027, lo que falla es la exportación y no el visor, y volver a exportar es más rápido que reescalar.

El segundo y el tercero son fallos de geometría que en pantalla se ven perfectos. Una losa modelada como una placa continua bajo todos los tabiques da una superficie de suelo que incluye los muros: correcto para el estructurista, varios puntos porcentuales de más para la colocación. Y un pavimento modelado a la vez como IfcCovering y como capa superior del paquete de la losa lo cuenta dos veces cualquier herramienta que se tome la geometría al pie de la letra. Los dos se delatan igual: la medición supera al cuadro de superficies en unos pocos por ciento, de forma constante, en todas las estancias.

Los dos últimos son de organización. Los elementos sin planta asignada se caen por completo de una selección por niveles y son la explicación habitual de una estancia que sencillamente no está; carga sin el filtro de planta, busca geometría huérfana, y aparecerá. Y los espacios superpuestos — un pasillo modelado a través de las estancias a las que sirve, el mismo modelo importado dos veces — duplican una superficie sin avisar. Cuando una medición se aparta del cuadro más de unos pocos por ciento, repasa estos cinco puntos antes de desconfiar del modelo: cuatro son ajustes de exportación y el quinto se arregla en diez minutos en el programa de diseño.

  • Al cargar, comprueba una altura de planta: 2,7 son metros y va bien; 2700 o 0,0027 es un fallo de unidades en la exportación.
  • Una losa que corre bajo los tabiques cuenta como superficie de suelo — recórtala al límite de la estancia, o toma el suelo de los espacios.
  • Un pavimento modelado como IfcCovering y como capa de losa se cuenta dos veces; quédate con uno y deja el otro fuera de la exportación.
  • Los elementos sin planta desaparecen de la selección por niveles; las importaciones duplicadas y los pasillos trazados a través de las estancias duplican la superficie.

Superficie modelada y superficie colocada no son la misma cifra

La sorpresa más habitual de una medición desde el modelo del edificio es que los metros cuadrados no cuadran con la tabla de estancias, y normalmente ninguna de las dos cifras está mal. Una tabla de estancias mide un espacio según una regla definida: hasta la cara acabada del paramento a una altura dada, a veces excluyendo zonas por debajo de una altura libre mínima, a veces siguiendo una norma que el proyecto ha adoptado. Es una superficie para informar.

Una medición de pavimento mide la superficie que recibe material, y eso es una cuestión de ejecución. El revestimiento pasa bajo los umbrales hasta el centro de la hoja, se detiene en el zócalo de una cocina o corre por debajo según una decisión que alguien tiene que tomar, ignora un pilar pero no el hueco que queda detrás, y luego se replantea en lamas o baldosas con junta perimetral. Esas decisiones mueven la cifra varios puntos en cualquiera de los dos sentidos.

Trata la tabla como comprobación de coherencia y no como objetivo. Si tu medición queda a unos pocos puntos de la superficie del modelo, el contorno está bien. Si se aleja un veinte por ciento, el problema está en la selección: casi siempre un altillo contado dos veces, un patinillo tomado por suelo o una estancia elegida en la planta equivocada.

Plantas, niveles y la caja de recorte

Los proyectos reales rara vez tienen tres niveles limpios. Hay semisótanos, altillos que pertenecen a la planta inferior, cuartos técnicos a media altura y modelos en los que el terreno llegó en el mismo archivo que el edificio. Todo eso confunde a una agrupación ingenua por cota, y para eso está la caja de recorte: la deslizas hasta la planta que quieres y la superficie detectada la sigue.

Trabaja planta a planta aunque esté cargado todo el edificio. La selección queda revisable — ves marcado en un nivel lo que has elegido — y coincide con la forma en que el material se pide y se entrega, que es por planta y por fase, no por edificio. Además, una estancia olvidada salta a la vista: un hueco en la superficie resaltada se detecta mucho antes que una fila que falta en una tabla.

Comprueba por sistema las cotas de planta después de cargar. Un modelo cuyos niveles caen en 0, 3,20 y 6,40 m se comporta bien; uno que declara niveles separados por milímetros suele tener cada estancia sobre su propio nivel de referencia, y entonces la agrupación necesita la caja de recorte en lugar de la separación automática.

De la medición a la licitación: redondeos, revisiones y qué pedir

Un modelo da cantidades estancia por estancia, y la tentación es pedir estancia por estancia. No lo hagas. Redondear a paquetes enteros en cada estancia compra un paquete abierto de desperdicio por estancia; redondear una vez por material y por entrega, sobre todas las estancias que comparten pavimento, ahorra varios puntos en cualquier superficie de cierto tamaño. Guarda el desglose por estancia para la planificación y el plano de replanteo, y pide contra el total.

En una obra grande el lote pesa tanto como la cantidad. Estancias colocadas con lotes distintos del mismo producto se distinguen a luz rasante, así que el pedido sale una vez con la cantidad completa y no planta a planta al ritmo de la obra. Si un segundo lote es inevitable, decide de antemano qué estancias lo llevan — zonas de servicio, almacén, cuarto técnico — en lugar de descubrir la diferencia en el pasillo principal.

Y cuenta con revisiones. Un modelo que desplaza un tabique 30 cm casi no cambia la superficie y cambia mucho los cortes de perímetro, de modo que la respuesta honesta a una revisión nueva es recalcular la medición y no ajustar las cifras viejas. Cuesta un minuto, y ese es todo el argumento para tener la medición atada al modelo.

  • Redondea a paquetes enteros una vez por material y entrega, no una vez por estancia.
  • Conserva el desglose por estancia para el plano de colocación; pide contra el total.
  • Recalcula tras cada revisión del modelo: un tabique movido cambia la lista de cortes más que la superficie.
  • Decide por adelantado qué estancias reciben un segundo lote si llega a ser inevitable.

Donde acaba el modelo y empieza el edificio

Un modelo digital del edificio es una declaración de intenciones. El edificio que recibe el pavimento es el que se construyó de verdad, y en rehabilitación esos dos difieren más de lo que a nadie le gusta. Los tabiques se mueven durante la ejecución, las soleras acaban más gruesas de lo dibujado y un hueco se cierra sin que el modelo llegue a enterarse. Una medición desde el modelo es el punto de partida correcto y en obra nueva suele bastar para pedir, pero no sustituye a un levantamiento en obra.

El flujo pragmático es medir pronto sobre el modelo, cuando las cantidades mandan sobre la licitación y el plazo, y verificar las estancias que importan antes de cursar el pedido. Los paños largos y continuos y las estancias con material caro merecen un flexómetro; una hilera de despachos idénticos, no. Donde el estado real es de verdad incierto, un escaneo 3D de la obra terminada da un contorno tomado de las superficies tal y como existen, y alimenta el mismo motor de replanteo que el contorno IFC.

Venga de donde venga el contorno, el último paso es idéntico: la estancia se replantea hilada a hilada, se cuentan las piezas cortadas, se redondean los paquetes y la lista de cortes nombra cada pieza y adónde va su recorte. Esa es la cifra contra la que merece la pena pedir: calculada desde tu modelo en lugar de estimada a partir de una superficie y una regla general.

La ventaja que la competencia no tiene

Las calculadoras de suelo en línea al uso esperan que teclees las dimensiones a mano. Autolay es una de las poquísimas que lee un modelo digital del edificio directamente, algo realmente útil en cuanto tu proyecto pasa de boceto y ya vive en tu programa de modelado o en IFC puro.

El paso del resultado: el open workspace colocado con lamas de roble, 5,4 por 20,9 metros, y el panel con el coste total, 478 piezas y un 2,6 % de desperdicio.
El Open Workspace 2 del modelo de demostración, colocado con la lama de roble clásica: 112,59 m², 478 lamas, un 2,6 % de desperdicio — antes de pedir.
Pruébalo con nuestro modelo de demostración